Ciclo de acompañamiento a las escuelas infantiles

Repensar la centralidad de la enseñanza desde la Escuela Infantil neuquina

 

 

 

“Justo al decir esto,

advirtió que uno de los árboles tenía una puerta que conducía directo a su interior.

“¡Qué cosa más curiosa! -pensó-.

Pero hoy todo es tan curioso

Creo que lo mejor será entrar.”

Y así lo hizo.”

Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas

¡Hola!

bienvenidas al espacio de encuentro de este Ciclo de acompañamiento a la tarea de enseñar 2026. Les invitamos a abrir la puerta del árbol como hizo Alicia y dejarnos llevar por la curiosidad en esta búsqueda por repensar, analizar y recrear el trabajo diario en las instituciones. Nos tocan tiempos complejos, las nuevas configuraciones en la educación inicial, las tecnologías, las complejidades familiares y de las comunidades llegan cada día a nuestras salas. Por eso, es importante construir comunidad, buscar las preguntas comunes y habilitar respuestas que nos incluyan e incluyan a los bebés, niñas y niños neuquinos.

Como decíamos al iniciar el Ciclo del 2025, como enseñantes nos debemos las preguntas que nos llenen de esperanza. ¡De eso se trata! de volver a una pedagogía que muestre horizontes a las niñeces, aquellos capaces de hacer brillar los ojos de alegría y emoción… Sí, emoción. Quizás una de las características de lo humano que menos hemos registrado en la docencia. Es tiempo de celebrar, los abrazos, de celebrar las sonrisas, de dejarnos emocionar con la música, los colores y las brisas sureñas…

Por eso, les invitamos a compartir desde la rigurosidad de la tarea y desde los sentires del corazón que nos lleguen los cantos populares y las músicas más solemnes. De todo esto está hecho el mundo que nos comprometemos a mostrar y recrear con nuestro trabajo de enseñar.